Cristo Jesús no es un rey poderoso, con un gran ejército, ni tampoco
tiene mano dura ni impone con decretos ley. Su trono, no tiene oro ni adornos preciosos
porque ese trono fue, es la Cruz y en ella, quiso salvar a toda la humanidad. Jesús
se hace Rey en la Cruz para salvarnos. Nos dona lo más preciado que tiene: su
vida, y nos salva con la misma vida. Jesús se hace grande en la Cruz, en la
Cruz implanta su reinado y en Ella salva a la creación. Por eso Jesús es un
Rey especial, porque es un Rey que sufre nuestras miserias, pecados y dolores, porque
tiene como trono, la cruz; como cetro, la verdad, como ley, el amor y el
perdón, como vestidura, la humildad y la pureza, como corona, una de espinas
labrada con todos los pecados de la humanidad. Su Reinado son las naciones, las
familias y cada corazón, donde Él quiere reinar. No quiere que nadie quede
fuera de su imperio de amor y paz. La cuestión es si nosotros queremos
pertenecer a su Reino y estamos dispuestos a seguirle hasta las últimas
consecuencias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario