16 mar. 2011

SIGNOS DE DIOS


El tiempo de Cuaresma nos invita de forma especial a descubrir y meditar en los signos de Dios. Signos que nos muestran su amor misericordioso que nos invita a la conversión. Conversión que no es otra cosa sino volvernos hacia Él, abrir plenamente nuestro corazón a su gracia para renovarnos en su Amor misericordioso.

De este modo, nos ponemos en camino, salimos de nosotros mismos para salir al encuentro de quien nos busca antes de ser buscado. Salir de nosotros mismos para encontrarnos con el prójimo, con aquel que tenemos más cerca, especialmente, el más necesitado y débil.

Y Dios nos muestra sus signos, sus prodigios maravillosos, aquellos que obra en los hombres de buena voluntad que salen en su búsqueda, sedientos de la Verdad. Hombres como Moisés, Jonás, Abraham y un largo etcétera de padres y profetas en la fe. Todos ellos, signos para el pueblo de Dios. 

¿Y en nuestros días? ¿Creemos en los signos? Quizá nos falte vivir la pobreza de espíritu para descubrirlos en las cosas más sencillas, en lo que se nos hace cotidiano cada día. Quizá tengamos que descubrirnos "signos" los unos para los otros de que Dios está vivo y presente entre nosotros. Quizá tengamos que tomar conciencia de que el hermano espera ver en mí un "signo" de las maravillas de Dios. Pongámonos en camino, aprendamos a ser signos de Dios en el mundo.

1 comentario:

  1. graicas por este compartir que el señor nos conceda su gracia de poder ser verdadero signos de su presencia en el mundo de hoy mil gracias y un saludo en Cristo jesús

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